08. 08. 11
Las constelaciones vienen siendo delimitadas por la humanidad desde hace cientos de años. Desde un principio, las civilizaciones buscaban conectar las estrellas para asignar una forma a cada constelación. Para ello, buscaban siluetas de animales o seres mitológicos, que son los que hoy conocemos.

En total, la bóveda celeste ha sido subdivida en 88 constelaciones diferentes. La más grande de todas ellas es la de Hydra, que contiene 68 estrellas que se pueden ver a simple vista, mientras que a la que le corresponde menos lugar es a la Cruz del Sur.
Como dato extra, se puede decir que, mirando al cielo a “ojo desnudo“, una persona podría avistar a lo largo de un año cerca de 10.000 estrellas, aunque ese número podría variar de acuerdo al punto en que se sitúe el individuo, por lo que sí decide realizar el avistamiento desde alguna zona de mayor altura, puede llegar a ver muchas más estrellas.
06. 08. 11
En cualquier noche despejada, cuando nos ponemos a mirar el cielo, es posible observar algunas estrellas que parecen estar acompañadas o en parejas. En algunas ocasiones, simplemente se trata de perspectiva, es decir que nosotros las vemos como sí estuviesen juntas pero en realidad están a gran distancia.

Sin embargo, también existe el caso en que dos o más estrellas están unidas por una fuerza gravitacional. Se conoce que el 46% de las estrellas conocidas se pueden encontrar en forma de parejas, lo cual se conoce como “Dobles físicas“. En cantidad no le siguen las estrellas simples como el Sol, sino que están las múltiples, que es un caso similar al de las Dobles físicas, pero en realidad se forma un sistema con tres o más estrellas unidas por una fuerza de gravedad.
En último lugar, sólo 15 de cada 100 estrellas están solas, y en este grupo es donde se encuentra el Sol, esa estrella que podemos ver todos los días de nuestra vida y que tanto aporta para que podamos subsistir.
06. 08. 11
La Sonda Espacial Juno es una nave espacial diseñada por la NASA que fue lanzada en las últimas horas. Su destino es Jupiter y se prevé que estará viajando 5 años hasta llegar al mencionado planeta, estimándose que en 2016 se comenzará a obtener información.

La sonda Juno no tiene como objetivo llegar a la superficie de Jupiter, sino que la idea es estudiar la atmósfera del planeta y averiguar más cosas sobre su formación y su historia dentro del sistema solar. Estudiar los campos magnéticos, la gravedad y las auroras de Jupiter son algunos de los objetivos planteados al momento de lanzar a Juno.
En períodos de 12 a 18 meses, la NASA irá chequeando que todos los instrumentos que equipan a la Sonda Espacial Juno funcionen de manera correcta, debido a que se asegura que 6 meses antes de la llegada a Jupiter todo tiene que estar funcionando a la perfección.
Sí, todavía faltan algunos años, pero en los últimos meses de 2016, la humanidad podrá saber bastante más sobre un planeta que desde siempre fue misterioso, interesante y muy especial. Esperemos que Juno tenga éxito en su misión.